lunes, 25 de marzo de 2013

Correr, por Celes

Como bien saben, otro de mis hobbies además de correr es escribir. Hace poco realicé un curso de redacción periodística y como no podía ser de otra manera, el tema elegido para mi trabajo práctico final fue el running. Preparé una nota que apunta a "no corredores" y está dividida en varias secciones, como si se tratara de una doble página en un diario o una revista.

Debo agradecer a Diego Santoro (accyona.com.ar), quien muy amablemente colaboró con este proyecto en carácter de entrevistado. Mil gracias Diego!


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[NOTA PRINCIPAL]



En 4 años se duplicó la cantidad de corredores en Buenos Aires
Correr, mucho más que un hábito saludable
El boom del running llegó para quedarse y con él crece la oferta de productos relacionados a la práctica de este deporte. Mientras que las personas disfrutan de los beneficios físicos y psicológicos de correr, las empresas vuelcan sus inversiones hacia un nicho en crecimiento. ¿Salud, competencia o un negocio?
Domingo, 7 de la mañana. Muchos se encuentran en sus casas descansando. Otros recién regresan, luego de una noche de boliche y alcohol. Pero ellos no. Son cientos y se concentran masivamente en la Costanera Sur de Buenos Aires, vistiendo zapatillas y ropa deportiva. Elongan, trotan suavemente y dan saltitos en el lugar, listos para participar en otra carrera de calle.
Según un relevamiento realizado en Argentina, en los últimos cuatro años se duplicó la cantidad de gente que corre. Además, los estudios arrojaron que 6 de cada 10 son hombres, y el 57% tiene entre 31 y 45 años. Tradicionalmente conocido como un “deporte de pobres” porque sólo se necesita un par de zapatillas para practicarlo, hoy en día el running es pasión de multitudes. Y también de las empresas que ofrecen bienes y servicios relacionados.
Los fabricantes de indumentaria deportiva cuentan con líneas de productos específicamente creadas para las necesidades del corredor, confeccionados con telas especiales que repelen la humedad. Por otra parte existe una gran variedad de zapatillas diseñadas en función de las características del corredor, como su peso, tipo de pisada o suelo en el que compite. Además, se recomienda contar con un cardiómetro para llevar registro de las pulsaciones a lo largo del entrenamiento, mientras que los más tecnológicos hacen uso de relojes con GPS para calcular la distancia y ritmo de su entrenamiento. Por ende el corredor moderno debe desembolsar una cantidad no menor de dinero para practicar este deporte, si también sumamos a la lista de gastos el armado de un plan de entrenamiento por parte de un profesional, plantillas especiales para correr y el costo de inscripción a la carrera elegida.  
Las grandes marcas no pasaron por alto el fenómeno y son muchas las que decidieron asociar su imagen a este deporte organizando sus propias competencias. Y no parece ser mala estrategia considerando que durante 2012, sólo en Buenos Aires se realizaron más de 100 competiciones en las que participaron unos 400 mil corredores. Una de las primeras empresas en instalarse en el mundo del running fue Accenture, que en el año 2001 organizó su primera carrera con un objetivo específico: comunicar el reciente cambio de nombre de la compañía. Los 3000 inscriptos de ese año se convirtieron en 10.000 en el 2012, logrando una recaudación de $720.000 que fueron donados a la Fundación Garrahan y la Cooperadora del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez. Otro ejemplo son los 10km de Nike, que se realizan de manera simultánea en 30 países. En su última edición, los 15.000 cupos disponibles en Buenos Aires se agotaron en cuestión horas. Ante tal convocatoria, la pregunta ineludible es: ¿por qué miles de personas se precipitan para asegurarse su lugar en una carrera, como si se tratara de un concierto de su banda de rock favorita?
Salir a correr presenta una serie de ventajas que lo convierten en un deporte popular. En primer lugar, es relativamente simple de practicar. Caminar es una actividad natural, que con un poco de energía se convierte en correr. Mientras que otras disciplinas requieren un mayor nivel de destreza física, correr es un movimiento instintivo en el hombre: los niños corren desde muy pequeños sin que nadie les enseñe cómo hacerlo. Por otra parte, se puede practicar en solitario. No es necesario contar con un equipo ni tampoco con una gran infraestructura, bastan un par de zapatillas y una carretera. Y a menos que uno corra para alcanzar a otro, en el running no existen rivales, sino que el objetivo se centra en mejorar una marca personal.
Desde el punto de vista médico, correr tiene múltiples beneficios tales como el incremento funcional del sistema respiratorio, la mejora de la calidad ósea y el fortalecimiento del corazón. También disminuye la hipertensión y aumenta la fuerza de los músculos, asegurando una mayor movilidad y estabilidad de las articulaciones. Además es una buena alternativa para quienes desean bajar de peso, siempre que se realice a baja intensidad y acompañado de una dieta saludable.
Sin embargo los beneficios del running no se limitan al aspecto fisiológico. Varios estudios demuestran que correr tiene un impacto significativo sobre el estado de ánimo de las personas, y es efectivo incluso en casos de depresión moderada y stress. La práctica de cualquier deporte estimula la secreción de endorfinas, sustancias que actúan reduciendo el dolor y aumentando el placer, tanto durante como finalizada la actividad física. Pero además de este efecto biológico, se ha comprobado que correr mejora la autoestima de las personas. Quienes corren de manera competitiva establecen metas, canalizan su energía en lograrlas y una vez alcanzadas sienten un aumento de su autoconfianza que trasciende el ámbito deportivo. Si además la actividad es compartida con otras personas (como un grupo de entrenamiento) se observa una mejor socialización de la persona en ámbitos laborales o familiares.
Sea cual sea la causa que los motiva a salir a correr, el running es un fenómeno que sigue ganando adeptos. Su crecimiento exponencial, las importantes inversiones realizadas por las empresas del rubro y el nivel de fanatismo que genera en quienes lo practican, nos invitan a pensar que se trata de mucho más que una moda pasajera.
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[RECUADRO I]
Algunos consejos para comenzar a correr

Si bien el running es una actividad al alcance de todos y no tiene grandes contraindicaciones, es importante que tengas en cuenta ciertas recomendaciones antes de calzarte las zapatillas y empezar a sumar kilómetros.

Uno de los errores más comunes entre los novatos es el sobreentrenamiento. Motivados por la idea de correr su primera carrera, muchos corredores suelen exigirse demasiado en sus entrenamientos, lo cual sólo conduce a la fatiga y a las lesiones. Si llevás mucho tiempo sin practicar ningún tipo de deporte, en tus primeras salidas deberías combinar algunos minutos de trote con otros de caminata rápida. Tu ritmo debe ser suave, de manera que puedas mantener una conversación sin que tu respiración se vuelva muy agitada. Por otra parte, no es recomendable entrenar todos los días: el descanso permite a los músculos relajarse y asimilar el ejercicio. 

Una alimentación completa y saludable es fundamental en cualquier plan de entrenamiento. Los hidratos de carbono son el principal combustible para el corredor, por lo cual no deberías eliminarlos de tu dieta ni aunque tu objetivo sea perder peso. Pastas, panes integrales y cereales te brindarán energía especialmente en los días de ejercicios más intensos. Las proteínas también cumplen un rol muy importante: se calcula que un corredor requiere entre un 50% y un 75% más de proteínas que una persona que no practica ninguna actividad física, ya que son necesarias para la reconstrucción de los músculos y tejidos.  Por último, no olvides consumir ácidos grasos saludables como los que se encuentran en el aceite de oliva, frutos secos y pescados.

Otro aspecto primordial es la hidratación. Un consumo insuficiente de líquidos disminuye el rendimiento físico, aumenta el riesgo de lesiones e incluso puede poner en riesgo la vida del deportista si sufre un golpe de calor. Se recomienda beber agua antes, durante y al finalizar el ejercicio, especialmente si el mismo es intenso o se realiza en épocas de altas temperaturas.

Y por último, el consejo más importante de todos: realizarse un chequeo médico antes de comenzar a entrenar. Una revisión general te permite identificar tu nivel de condición física actual, problemas cardiacos congénitos y factores de riesgo cardiovascular. Salir a correr sin un apto médico es como conducir un auto sin saber si tiene combustible; solo después de la visita al consultorio podrás disfrutar plenamente de este deporte.

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[RECUADRO II]
Cuando correr es sinónimo de esperanza

Ariel es un niño con una sonrisa contagiosa. Cuando llega a una competencia todos se acercan a saludarlo, como si se tratara de uno de los mejores atletas. Es un personaje famoso del circuito de carreras de calle de Buenos Aires, probablemente porque ya compitió en más de 80. Ariel o “Ari”, como todos lo conocen, es un niño especial. Y no porque sufra de parálisis cerebral, sino porque es una fuente de inspiración para los corredores que lo rodean.

Todo comenzó en el año 2003, cuando su padre comenzó a participar en carreras impulsando a Ari en su silla de ruedas. El atletismo asistido le aportó grandes beneficios en su sociabilización, al permitirle integrarse con los atletas “convencionales”.

Deseosos de compartir esta experiencia con otras personas sus padres crearon la “Fundación Ari”, cuyo objetivo es promover la integración social y mejorar la calidad de vida de quienes sufren discapacidades motrices o intelectuales. Actualmente el “Team Ari” cuenta con 15 miembros que participan en carreras de calle asistidos por voluntarios, mientras son alentados por sus familiares y amigos. Todos ellos encuentran en el running un espacio de recreación y solidaridad, recordándonos que no existen objetivos imposibles cuando luchamos por ellos.

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[COLUMNA DE OPINIÓN]
¿Nacidos para correr?

Corren acompañados por la lluvia torrencial, con las zapatillas empapadas y esquivando charcos de agua. Pero también lo hacen bajo el agobiante sol del verano, mientras que los seres humanos sensatos se reúnen en torno al aire acondicionado. Libran batallas épicas contra el reloj, se sienten exhaustos y les duelen las piernas, pero siguen corriendo. Sin embargo no son atletas de alto rendimiento, correr no les reporta beneficio económico alguno y saben bien que jamás ganarán una carrera. Entonces, ¿qué es lo que los motiva?

Está comprobado que correr, como cualquier otra forma de actividad física, es saludable. Fortalece el corazón, quema calorías y reduce la posibilidad de sufrir depresión. Y quizás mejorar su salud fue uno de los objetivos que los inició en el running, pero no es la causa principal por la cual los corredores amateurs permanecen en este deporte. 

Según Christopher McDougall en su libro “Nacidos para correr”, los seres humanos siempre hemos tenido el instinto de correr, sólo que la modernidad nos ha hecho olvidarlo. Correr fue clave para la supervivencia del hombre primitivo, quien para obtener alimento, corría largas distancias hasta que su presa caía agotada. Según esta teoría, es posible que cada vez que inicia su entrenamiento, el corredor amateur esté respondiendo a un impulso ancestral más que a una decisión consciente.

Más allá de cualquier hipótesis, lo cierto es que ellos siguen corriendo. Algunos corren para estar solos, algo difícil en una sociedad que nos invita a estar conectados a toda hora. Otros corren para estar acompañados, y nos recuerdan que los éxitos valen sólo cuando tenemos con quién compartirlos. Ellos luchan contra sus propios límites, luchan contra el paso del tiempo, luchan para ser siempre jóvenes. Tal como dice McDougall, “no dejamos de correr porque nos hacemos viejos; nos hacemos viejos porque dejemos de correr”.

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[ENTREVISTA]
Diego Santoro: “Correr es una alternativa fácil, barata y efectiva para ponernos en forma”

Diego Santoro es atleta del Club Atlético Boca Juniors, quien a lo largo de su carrera deportiva logró destacadas actuaciones en pruebas de 5.000 y 10.000 metros. Actualmente se desempeña como coordinador del “Accyona Running Team”, un grupo de entrenamiento que se reúne todas las semanas en el Parque Sarmiento, ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo comenzó Accyona?
Accyona nació en el año 2006 a raíz de una convocatoria del departamento de RRHH de Metrovías, quienes querían crear un equipo de empleados que represente a la institución en carreras de calle. A partir de ese momento Accyona se dedicó a la organización de eventos deportivos para empresas y a la planificación de entrenamientos para deportistas profesionales y amateurs.

¿Existe algún requisito previo para comenzar en esta actividad?
Para comenzar a entrenar en Accyona Running Team es importante realizar una visita al médico. En cuanto a equipamiento, es requisito imprescindible utilizar zapatillas específicas de running, que brindan estabilidad a la pisada y previenen posibles lesiones.

¿Cuáles son las ventajas de pertenecer a un running team?
Hay que aprender a correr en solitario y a disfrutar del running en comunión con uno mismo, pero también es importante descubrir el placer de correr en equipo. Sumar kilómetros en soledad puede ser aburrido, pero entrenando con un grupo los kilómetros pasan sin que te des cuenta.

¿Cómo coordinás a corredores de distinto nivel atlético dentro del team?
Realizamos evaluaciones físicas que nos ayudan a conocer el punto de partida de cada atleta. Luego acordamos objetivos viables pero desafiantes, que mantengan su motivación en la actividad.

¿Qué recomendaciones les das a las personas que se acercan al running por primera vez?
Para ser corredor hay que querer serlo, las cosas que se hacen por obligación no suelen llegar muy lejos. Todo el mundo puede correr, sólo hay dos reglas que respetar: empezar muy poco a poco y utilizar el calzado adecuado. Y cuidado con la frustración: correr el primer día a toda velocidad hasta el agotarte, puede hacer que nunca más quieras volver a ponerte las zapatillas.

¿A qué creés que se debe el boom que experimentó el running en la última década?
No hay dudas que su crecimiento fue por lo simple, sencillo y noble de este deporte. Correr es una alternativa fácil, barata y efectiva para ponernos en forma. Además, con una correcta planificación y control de la actividad, los progresos son rápidos y muy motivadores.





domingo, 13 de mayo de 2012

Meses y meses sin correr...

Llevo meses sin actualizar el blog y se debe a que estuve alejada del mundo del running. No por voluntad propia, sino por una serie de eventos desafortunados que me impiden correr. Pareciera que siempre hay algún obstáculo: en mis 5 años (o más...) como corredora, las cosas nunca me resultaron fáciles. A veces resulta bastante frustrante, pero darme por vencida no está en mi diccionario.

Mi año atlético comenzó excelente. Cumpliendo con la pretemporada al pie de la letra, sintiéndome cada vez mejor en cada entrenamiento. A fines de febrero, logro mi PB en 3000m, con una marca de 13'57'', parecía que mi carrera atlética sólo podía mejorar. Pero el panorama comenzó a opacarse cuando empecé a sentir algunas molestias en las pantorrillas, especialmente al entrenar series rápidas. Finalmente resultó ser una contractura de tibiales y sóleos, que con masajes y algo de descanso, mejoraron notablemente.

Retomo mis entrenamientos y también comienzo a planificar mis primeras carreras del año. Hasta que una maldita bacteria ataca mis vías aéreas alejándome de las competencias y de los entrenamientos por 10 días. Estuve tomando antibióticos y con ataques de tos por varias semanas, en un estado lamentable. Pero de nuevo vuelvo a la carga y me anoto en dos carreras: Fila 10k y Accenture. Me sentía como nunca, cada vez más rápida, con más confianza, lista para lograr un PB en la distancia. El jueves 12/4 tuve un muy buen entrenamiento, hice series de 1000 a 4'50''/4'55'', el viernes 13/4 descansé, y el sábado 14/4... el día más negro de mi vida en mucho tiempo. Me levanto a la madrugada, con un intenso dolor abdominal, era tan insoportable que no podía contener el llanto. Jamás había sentido algo así. Voy de urgencia a una clínica, donde me internan, y luego de 16hs de hacerme análisis sin que ningún doctor pudiera decirme la causa de mi sufrimiento, llega el diagnóstico: apéndicitis. El 15/4 me operan muy temprano por la mañana. Y luego de ese momento, comienza la recuperación.

El médico me dijo que recién a las 3 semanas de la operación podría empezar a hacer caminatas, y a las 6-8 semanas, podría empezar a hacer trotes suaves. Me cuesta bastante hacerle caso a los doctores, y como buena cabezadura, a las 2 semanas comencé a hacer caminatas muy rápidas y prolongadas, de una hora aprox., y a las 4 semanas (es decir, ayer, 12/5) intenté trotar. Las sensaciones fueron pésimas, sentí bastante dolor en el abdomen y tuve que parar.

La cuestión es que actualmente estoy sin correr, sin ir a las carreras, sin hacer nada. Lo único que hago son aburridas caminatas, que no logran satisfacer en lo más mínimo mi espíritu competitivo. Y estoy totalmente enojada con la vida, ¿cómo puede ser que pasé los dos meses de la pretemporada dedicándome 100% a correr, dejando de lado salidas, horas de sueño y descanso para no lograr nada? Me levantaba a la madrugada para salir a entrenar, con lluvia o con 40º de temperatura a hacer cuestas, fondos interminables, yo sola. Dí el máximo, y cuándo me sentía preparada para lograr algo, se me escapa de las manos por una inoportuna apendicitis.

Así que esa es mi situación actual. El martes voy a intentar trotar nuevamente, aunque sienta dolor. Si corro, arriesgo mi salud física, pero si no corro, arriesgo mi salud mental. Muero por correr, por volver a las competencias, por recuperar mi estado físico anterior. ¿Saben lo que es ir a la pista a caminar como una tonta y ver que cualquier no-corredor me saca 3 vueltas? Estoy harta, amo correr, necesito correr, quiero salir a correr ahora mismo. Así que espero que esta pesadilla se termine pronto, porque llegué al punto en el que no lo aguanto más.

viernes, 17 de febrero de 2012

Asics: Made of Sport

¿Vieron la última campaña publicitaria de Asics? Yo sé que la publicidad en definitiva es un instrumento para vendernos un producto o instalar una imagen de marca en nuestras mentes, pero este spot de Asics me pone la piel de gallina. La campaña consta de una pieza de 1'06'', con la participación de varios atletas de distintas disciplinas, y luego de una serie de videos que muestran el testimonio de cada uno de ellos. Sin desperdicio.



Uno de los videos que más me impactó, con la participación de Simon Wheatcroft, ultramaratonista no vidente: "Estoy hecho de convicción, no de barreras".



Emannuel Gault, corredor de aventura: "Estoy hecho de senderos inexplorados, no de caminos conocidos"



Jan Frodeno, triatleta: "Estoy hecho de una vida de entrenamiento, no sólo de victorias"




Y vos, ¿de qué estás hecho?

viernes, 3 de febrero de 2012

Receta runner! Arroz con vegetales, quinoa y semillas de chía

Esta receta es un invento que surgió a partir de mi interés por incorporar dos nuevos alimentos a mi dieta, sumamente recomendados para quienes hacemos deporte: la quinoa y las semillas de chía.

La quinoa es uno de los pocos granos o semillas que proveeen proteinas completas, de hecho, la Organización Mundial de la Salud considera la proteína de la quínoa tan completa como la de la leche. 60gr. de quinoa aportan 240 calorías, 10gr. de proteínas, y un 95% del hierro necesario por día. Además, es muy rica en calcio, potasio, riboflavina, varias de vitaminas del complejo B, magnesio, zinc y cobre.

Por su parte, las semillas de chía son la mayor fuente natural de Omega3, tienen un alto contenido de fibras y minerales, además de proteínas de buena calidad. Son ideales para complementar dietas vegetarianas y para reducir el colesterol. Si leyeron "Nacidos para Correr" seguramente recordarán la bebida a base de chía que consumían los tarahumaras, considerados por muchos como los mejores corredores de planeta.

Hay miles formas de cocinar con estos dos ingredientes. Como dije antes, la que explico en este post surgió de la improvisación y de la necesidad de preparar algo rápido, apto para guardar en un tupper y llevar al día siguiente a la oficina. Por eso mi sugerencia es que googleen, tomen ideas de distintas recetas y que finalmente vayan a la cocina a divertirse e imprimirle su toque personal.

Arroz con vegetales, quinoa y semillas de chía


Preparación de la quinoa

La quinoa se presenta como unas semillitas pequeñas, de color amarillo claro. El primer paso antes de consumirlas es lavarlas en abundante agua fría, para eliminar la saponina, una sustancia no comestible.
Aparte, colocar sobre el fuego una olla con agua. Una vez que rompe el hervor, incorporar la quinoa lavada, tapar la olla, y cocinar durante unos 10' a 15'. Durante la cocción la quinoa absorbe el agua, se hincha, y adquiere una textura tierna. Hay que tener en cuenta que una vez cocida, la quinoa triplica su volumen.

Receta

En una sartén con muy poco aceite, rehogar cebolla y morrón. Agregar zucchinis cortados en bastones finos. Condimentar con sal y pimienta.
Incorporar tomates cubeteados y cocinar unos minutos.
Incorporar unas tres claras de huevo (este es un agregado mío para sumar más proteínas a mi dieta vegetariana, pero en cuanto a sabor o textura no aporta demasiado).
Agregar la quinoa cocida y una porción de arroz blanco. Condimentar con jengibre molido.
Al final, agregar salsa de soja a gusto y terminar con las semillas de chía (se pueden tostar previamente para realzar su sabor).

lunes, 16 de enero de 2012

Tarea cumplida

Este es un textito sobre lo que significa correr para mí. 200 palabras para un newsletter de mi trabajo, dirigido a no corredores.

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Durante mi infancia y adolescencia nunca me destaqué en los deportes, hasta de pronto un día empecé a correr. Así fue como participé en mi primera carrera, los 10km de Nike en el 2007: apenas llevaba tres semanas entrenando, y completé el recorrido en unos mediocres 57´40’’. Pero desde ese momento, me obsesioné con el mundo del atletismo, y mejorar esa marca se convirtió en mi principal objetivo.

Actualmente salgo a correr 4 veces por semana y hago un promedio de 250km mensuales. Me dedico a carreras de hasta 10km y mi sueño es participar en un torneo en el CeNARD. A veces mi entrenamiento me exige sacrificar salidas con amigos o levantarme muy temprano los fines de semana, pero la sensación de cruzar la meta sabiendo que di lo mejor de mí, es la mejor recompensa de todas.

Siempre digo que correr me transformó en otra persona. Correr te enseña que los logros sólo llegan con el esfuerzo, después de meses de entrenamiento. Te enseña a seguir adelante, por más que sientas que el cansancio te vence y que no podés más. Para mi correr es un deporte mental, donde el éxito depende más de tu “garra” y determinación a mejorar, que de un talento innato. Y de hecho, así es la vida. ¿O no?

viernes, 23 de diciembre de 2011

La falacia del “deportista golondrina”

Y finalmente se fue el 2011. El último mes del año terminó y con él damos por concluida una etapa de festejos, comida, cenas con amigos, comida, regalos y comida. Y por supuesto, mucha comida (¿por qué será que toda celebración siempre implica comer como si no existiera el mañana?). La cuestión es que el 1° de enero, nos levantamos cerca del mediodía, con resaca y empachados, ¿todo para qué? Para seguir comiendo en el almuerzo que organiza esa tía que no pudimos ver el 31 a la noche.

Analicemos la vida que llevamos durante un año promedio. Entre diciembre y febrero, nos vamos de vacaciones. Hace calor, es momento de lucir la figura, pero también de cervezas en la playa, helados, rabas, y otras frituras. Entre abril y agosto comienzan los días fríos, así que usamos sweaters y ropa abrigada que nos permiten esconder las huellas el verano dejó en nuestro cuerpo. Y como ese sistema funciona, abusamos de chocolates y lattes en Starbucks. Hasta que una alarma suena, el status quo se rompe y comienza el ataque de pánico colectivo de todos los años. Llega septiembre con sus días de 22°C y nos damos cuenta de que esa remerita ajustada ya no nos queda tan linda como en enero. Y así comienza una excelente temporada para gimnasios y centros de estética, que triplican su facturación de un día para el otro. Intentamos contrarrestar esa realidad (o mejor dicho, esa “pancita cervecera”) que se ha instalado en nuestra vida, sólo para llegar “lindos” al verano y poder volver a comer sin culpas de diciembre a febrero. Después de todo, lo tenemos merecido. Venimos haciendo dieta desde septiembre, ¿o no?

Nuestro trabajo de oficina conlleva una vida sedentaria, por lo cual sería beneficioso que realicemos algún tipo de actividad física por nuestra propia salud. Para evitarla, la excusa que ponemos es siempre la misma: “No tengo tiempo”. Pero cuando suena la alarma en septiembre, de pronto todos tenemos tiempo para pasar unas cuantas horas semanales en el gimnasio. ¿No sería mejor y más llevadero, hacer unos 30’ de actividad física suave, 3 veces por semana todo el año, en lugar de exigirnos con entrenamientos y dietas extremas sólo durante un par de meses? ¿Vale la pena convertirnos en “deportistas golondrina”?

Es cierto que trotar sobre una cinta puede ser una verdadera tortura. Seamos sinceros, ¿a quién le gusta correr durante una hora, encerrado, mirando hacia la pared? Pero hay tantas actividades distintas entre las cuales elegir, que es imposible que odiemos todas ellas. ¡Cualquier cosa vale! Participar en maratones, jugar al fútbol o incluso practicar el ahora famoso pole-dancing, son excelentes maneras de ponernos en movimiento. La cuestión es encontrar una actividad que nos apasione. En la vida en general, cuando descubrimos algo que nos apasiona, ya sea un trabajo, una persona o un hobby, todas las excusas que inventábamos de pronto se desvanecen y descubrimos un potencial que ni imaginábamos que teníamos.

Hacer deporte es mucho más que mantenerse delgado para entrar en una bikini en enero. El deporte es salud, calidad de vida, autosuperación; el deporte nos enseña a dar nuestro 100% y a conocernos a nosotros mismos. Por eso les propongo que durante este 2012, le destinemos al menos un lugarcito en nuestra agenda.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Vuelta de Valentín Alsina, test de 3000, y el cierre de un gran año atlético.

Dadas las complicaciones que tuve entre septiembre y noviembre, jamás pensé que diciembre sería un buen mes para el deporte, pero a veces la vida (y el cuerpo!) te dan sorpresas, y cerré el 2011 con un balance MUY positivo.

Como ya dije en posts anteriores, tuve que dejar de entrenar durante todo un mes porque me operé la vista, pero la verdad es que antes de eso tampoco estaba corriendo al 100%. Tenía dolores en las pantorrillas, similares a los de la periostitis, y me sentía agotada. La cuestión es que después de 31 días de completo descanso deportivo, cuando volví no sólo no había perdido nada de mi estado físico anterior, sino que los dolores y molestias que sentía, habían desaparecido.

Así que entrené durante una semana y corrí los muy sufridos 8.5k de Undav, que ya relaté en este blog. Gran error en anotarme en una carrera de esa distancia, un día de tanto calor y humedad. La pasé mal y fue un esfuerzo para el que no estaba preparada.

Pero como no me podía quedar con ese resultado tan lamentable, fui en busca de la revancha, y dos semanas después corrí la tradicional Vuelta de Valentín Alsina.

Esta fue la 4ta ocasión en que participo de esta carrera, pero esta vez no fui parte de la prueba de 10km, sino que preferí correr la de 5km. O sea, ir a sufrir, pero durante menos tiempo.



Largué tranquila, la estrategia era hacer los tres primeros km a un ritmo cómodo y apurarme en los dos restantes. Por supuesto, la realidad no tuvo nada que ver con lo planeado y mis parciales fueron los siguientes:

4'45''
4'51''
5'03''
5'09''
4'40''

El tiempo total fue de 24'33'', PB inesperado para esa distancia, ya que hace meses que no hacía entrenamiento de velocidad.

Quedé muy conforme con mi promedio de 4'54''/km, sobre todo porque terminé relativamente entera. De hecho al día siguiente salí a trotar 45' a un ritmo interesante y me sentía como nueva.

Y para terminar el año, este sábado pude participar de un test de 3000 mts. en la Costanera. Este fue mi primer test de 3000 en calle, en marzo hice uno pero en pista, una experiencia totalmente distinta. Me pareció una distancia muy traicionera, porque la primera referencia acerca de tu ritmo, la tenés cuando ya transcurrió un tercio de la carrera. Si largás muy rápido, te quemás en el primer km y te das muy duro contra el muro del km 2. Pero si en cambio largás a una velocidad más lenta y conservadora, corrés el riesgo de no lograr la marca que estás buscando. Adivinen cuál de los dos fue mi caso.

Al principio fui junto a tres chicas que son mucho mejores corredoras que yo. Pensé que íbamos lento, algo abajo de 5'/km, pero cuando cruzamos el primer km mi crono marcó 4'31''. Era obvio que no podría mantener ese ritmo y unos 500 mts. después, comencé a sufrir las consecuencias. Para el km. 2 ya quería abandonar! Los siguientes parciales fueron 4'46'' y 4'43''. Tácticamente corrí horrible, pero se lo adjudico a la falta de experiencia en esa distancia. Una cosa es correr en pista, donde podés corregir el ritmo en la segunda vuelta, y otra muy distinta es correr en la calle, donde no hay mucho margen de maniobra.

Mi marca fue de 14'02'', muy por debajo de mi PB anterior de 14'23''. No me esperaba lograrlo, mi expectativa era a lo sumo igualar mi marca anterior porque me siento lenta y desentrenada, pero como dije antes, el cuerpo te da sorpresas, y supongo que ese mes de descanso que me tomé durante noviembre, fue más beneficioso de lo que imaginaba.

La moraleja de todo esto, es que nunca hay que darse por vencido. En noviembre ya daba el 2011 por perdido, pero al final cerré diciembre con dos PB en mi haber. Una linda manera de terminar el año.

Saludos a todos, y aprovecho para desearles un 2012 lleno de felices kilómetros!